A Silvia HR
En su Diccionario de los sentimientos (1999),
José Antonio Marina ordena “el clan” de los celos en “la tribu” sentimental
definida así: el bien de una persona
provoca malestar en otra. Pone a los celos junto al “clan” de la envidia.
Los celos se diferencian de la envidia porque se tienen celos de lo que se posee, por ejemplo, la
atención y el cariño de otra persona, mientras que la envidia refiere a lo que no se posee.

