
“Cuanto más conocemos
las cosas singulares, más conocemos a Dios”
Spinoza. Ética V, prop. 24.
José Pedrosa es uno de esos pacientes que ansían saber y cuya curiosidad no
tiene cura. Como todos nosotros, anhela lo que no tiene: Sabiduría. Pero la
busca, y estos que la cortejan son los menos. La mayoría se conforma con ficciones confortables.
Ingeniero de profesión, ya jubilado, tuve la suerte de ser su tutor cuando
cursaba en la UNED su grado de Filosofía. Participó en una de las sesiones
memorables de la Quinta del Mochuelo, en la que se retrató con el grupo, esa tarde andaba por allí el muy publicado
filósofo José Luis Villacañas.
El caso es que José Pedrosa ha tenido a bien regalarme con afecto su
trabajo sobre La cuestión religiosa en
Spinoza y yo me lo he zampado de cabo a rabo, como se suele decir, con
lápiz en la mano, esta excelente síntesis del pensamiento del sefardita
holandés.