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lunes, 26 de agosto de 2019

CAMINATAS FILOSÓFICAS EN EL BOSQUE

Incendios y deforestación en Brasil, disputas por los bosques de Hambach, rebelión de los ganaderos contra los osos pardos eslovenos introducidos en el bosque pirenaico. Los bosques son objeto de discusión en el mundo entero. Tenemos que pensar nuestra relación con la naturaleza, anima el filósofo Christoph Quarch, la única manera de salvar el espacio y la experiencia del bosque, lugar refugio para muchos habitantes de las ciudades.Un lugar donde el cuerpo descansa y en el que los sentidos se despiertan gracias a ruidos, olores, ritmos que apenas llegan a nosotros en la vida cotidiana.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Claros del Espíritu


La metáfora es el tropo por excelencia. En efecto, según la definición de Quintiliano, el tropo sustituye (mutatio) las expresiones propias por otras de sentido figurado. Y eso es, precisamente, lo que hace la metáfora, transpone o transfiere el significado de una expresión a otra: "el sol, lámpara de nuestro mundo”. Quintiliano observa que, merced a los tropos, cambian no solo las formas de las palabras, sino también de los pensamientos y de la composición (Inst. Orat., VIII, 6, 1-2). El lugar común que se aplica para producir una metáfora es la semejanza. La metáfora condensa una comparación (similitudo brevior): “una evidencia cristalina” (transparente como el cristal), “Rommel era un zorro” (astuto como un zorro).

En su mismo origen, la filosofía usó de las metáforas: la esfera de Parmenides, el río de Heráclito. En el corazón de la República de Platón (libros VI-VII), las metáforas exhiben toda su potencia didáctica y simbólica para representar, expresar y conducir, en el símil de la línea y la alegoría de la caverna.
Ortega, maestro de María Zambrano, no desdeñó estos rodeos verbales, consciente de que es imposible pensar sin comparar. Usó las metáforas del náufrago, del peregrino o del deportista, para describir la vida moral humana...

Claros del bosque es la gran obra de madurez de María Zambrano. Tiene carácter de ofrenda, dedicada a la persona de su hermana Araceli con motivo de su tránsito. Sirve al propósito de un pensamiento que pretende, ante todo, descifrar lo que se siente, el sentir originario. Esos claros que se abren en la espesura son metáfora de vida verdadera para ese “ser que padece su propia trascendencia”.