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domingo, 17 de noviembre de 2013

DE LA INVESTIGACION DEL CEREBRO A LA MEDITACIÓN

Entrevista traducida por Ana Azanza

"Congregados los sentidos, surge el alma" 

Bioy Casares



¿Cómo hace nuestro cerebro para crear la imagen de uno mismo?

El físico Christof Koch (1956) investiga el origen de nuestra conciencia.
Nuestro cerebro está formado por kilo y medio de agua, proteína y grasa. ¿Cómo es posible que de esa tambaleante masa puedan salir todas nuestras vivencias? Los pensadores más optimistas se asustan ante la pregunta. Christof Koch sin embargo afirma que el enigma de la conciencia se puede descifrar. Causan sensación sus experimentos con los que ha descubierto las células del cerebro que reconocen a las estrellas de Hollywood.
El millonario Paul Allen de Microsoft ha invertido una fortuna en el  Allen Institute for Brain Science en Seattle, dirigido por Christof Koch. Es vegetariano, porque dice que incluso en los gusanos se puede reconocer huellas de la conciencia.
ZEITmagazin: Señor Koch,¿podemos a la vez hablar y disfrutar conscientemente de la comida?
Christof Koch: Probablemente no. La conciencia requiere normalmente atención. Y por lo general sólo se puede estar atento a una sola cosa. Cualquier otra cosa la enmascara. Si está usted en una conversación muy animada, aunque las papilas gustativas de su lengua se exciten, notará poco el sabor de la comida.
ZEITmagazin: La atención es por tanto un filtro. ¿Qué es la conciencia?

miércoles, 3 de abril de 2013

MARIANNE NORTH: EL MUNDO ES UN INMENSO JARDÍN


Hacia mediados del siglo XIX nada hacía sospechar que esta inglesa de alta cuna, enamorada de la jardinería, la pintura y los viajes, iba a dejar atrás la discreta vida de dama victoriana a la que estaba destinada desde su nacimiento, para recorrer infatigablemente los más remotos rincones del planeta en busca de nuevas plantas. Marianne consiguió asombrar a sus contemporáneos con sus estampas botánicas, que sorprenden por igual por su extraordinaria belleza y por su precisión científica. Gracias a su pasión, el mundo occidental pudo vislumbrar tierras aún inexploradas antes de que la fotografía en color fuera posible. Marianne North es, verdaderamente, un caso único en la historia: fue una destacada artista, una remarcable investigadora y una arrojada exploradora pero, por encima de todo, un ser humano admirable por su estilo ético. Quizá por ser inclasificable es una figura poco conocida, que merece la pena descubrir.


1. La forja de una rebelde
Marianne nació en Hastings, Inglaterra, el 24 de octubre de 1830. Era la hija mayor de un parlamentario liberal, el rico terrateniente Frederick North. De acuerdo con el código social vigente, Marianne no recibió  una educación formal y siempre consideró su breve paso por la escuela un recuerdo particularmente odioso. Durante su juventud aspiró a ser cantante profesional y ensayaba de manera incansable pero, al perder la voz, acabó concentrándose en el dibujo como hobby.