Recientemente, Televisión Española repuso el título de
Antonio Mercero Espérame en el cielo (1988),
dentro del logrado ciclo de revisión de la historia de nuestro cine. La estimable
cinta, dirigida por el realizador de la saga La gran familia, así como posteriormente de la serie de televisión Farmacia de guardia, dibujaba en las
postrimerías de los ochenta una melancólica (que no nostálgica) visión de la
España franquista, desde finales de la posguerra civil hasta la muerte de
Franco (¿?), teniendo como fondo la incomparable canción de Antonio Machín que
le daba título. En su argumento, Paulino (José Soriano), tendero de una
ortopedia madrileña, es raptado y transformado en el doble del dictador para
sustituirlo en menesteres peligrosos y todo tipo de intervenciones públicas;
atrás queda una desconcertada viuda, Emilia (la entrañable Chus Lampreave), que
intenta contactar con su supuestamente difunto marido mediante inocentes
sesiones de espiritismo. El guion aparece firmado por el propio Antonio
Mercero, Horacio Valcárcel, y el más conocido hoy como crítico de cine Román
Gubern; una feliz confluencia de talentos y perspectivas que permite esperar
alguna que otra joya barroca engastada en su libreto.
Cartel de la película
