Iván Illich (1926-2002) fue un filósofo austríaco afincado en México
cuya obra parece sido olvidada y sin embargo planteó hace cuarenta años una
serie de ideas que pueden actuar como revulsivo en nuestra acomodada y adormilada existencia. En particular me fijaré en su
crítica a la medicina moderna como la padecemos y disfrutamos en las sociedades
avanzadas.
El futuro hunde sus raíces en una historia natural (antropología) y en una historia del espíritu (psicología). En este blog reflexionamos sobre los vínculos y los desencuentros entre esos dos polos, en dirección a una anhelada armonía que unifique felizmente lo que somos. No sólo aquello de que estamos hechos, sino aquello a lo que aspiramos soñando y obrando.
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martes, 3 de abril de 2018
viernes, 22 de febrero de 2013
FILOSOFIA Y MEDICINA : DISCURSOS Y PRÁCTICAS, PARADIGMAS Y MODELOS
Escrito por Luis Roca Jusmet
¿Qué
es lo que puede aportar hoy la filosofía a la medicina? Lo primero que
hay que subrayar es que tanto la una como la otra se nombran de muchas
maneras, por lo que hay que clarificar desde el principio de qué estamos
hablando. Mi planteamiento de la filosofía no es metafísico sino
crítico, por lo que no pretendo construir una teoría metafísica desde la
que fundamentar la medicina o una determinada medicina. La filosofía
como actividad crítica quiere pensar las cosas de otra manera que como
ellas mismas se presentan. Sócrates, fundador de la filosofía, no es un
nuevo sabio sino aquél que cuestiona el supuesto saber de su época, es
decir las creencias sociales dominantes. Lo que puede por tanto aportar
la filosofía es una problematización de los discursos de las diferentes
medicinas existentes en nuestra sociedad, lo cual puede relativizar los
diferentes planteamientos, ver si son o no son compatibles entre sí y en
qué medida. Si la respuesta es positiva, pueden ser complementarias
unas con respecto a las otras, o, en caso contrario, deben plantearse
como opciones alternativas. En cualquier caso hay que evitar también el
relativismo del todo vale buscando criterios consistentes, a la
vez racionales y empíricos, que cuestionen prejuicios encubiertos pero
que dejan cada cosa en su lugar.
Mi
definición de medicina es que es un conjunto de prácticas con eficacia
curativa que se justifican a través de un determinado discurso. Esta
eficacia curativa la defino de una manera operativa y por tanto
cualquier práctica que se mantiene la tiene necesariamente. El
antropólogo Lévi-Strauss definía la eficacia simbólica para describir
la situación de una práctica que genera unos efectos por la confianza
que la sostiene, aunque se derive exclusivamente de la fe que se tiene
en ellos. En este sentido cualquier práctica que cure,
independientemente de porqué, es en principio medicina. La medicina es
históricamente una práctica social necesaria que se ha desarrollado de
manera empírica y que a partir de esta experiencia ha ido elaborando un
discurso teórico más o menos estructurado para fundamentarla. Es una
construcción social que está relacionada con otras muchas prácticas
sociales y que por ello no es independiente de ellas. Creo
que aquí tendríamos que entrar en una aportación de la filosofía de la
ciencia que es la noción de paradigma (entendido como la matriz
conceptual de las que surgen los conceptos y las prácticas de cada
discurso) para ver en qué se fundamenta cada discurso médico.
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