domingo, 20 de julio de 2014

HAS DE CAMBIAR TU VIDA

Escrito por Ana Azanza


Peter Sloterdijk, Has de cambiar tu vida, Pre textos, Valencia 2012. (en alemán, Frankfurt am Main 2009)

Estamos ante una obra difícil en principio por el modo de expresión que utiliza, pero merece la pena sumergirse en su lectura y consideración.

El planteamiento de este grueso volumen, casi 600 páginas, parte de un fenómeno social: se dice que hoy la religión vuelve a estar de moda. Sin embargo Sloterdijk desconcierta con una doble objeción: no vuelve la religión y la religión propiamente hablando no existe, es un espantajo conceptual.

viernes, 18 de julio de 2014

Miedo al Dolor

“Lo fácil es sufrir” es el provocativo título del ensayo de mi paisano José María García García (nacido en Huesa, Jaén, 1967). Sevillano de residencia, licenciado en Filosofía y doctor en Psicología, su libro, editado por Alegoría (Sevilla 2013), es el resultado de su experiencia como psicoterapeuta reconocido.

Es un libro útil para modificar ciertas tendencias generales en la Edad de la Queja, cuyas masas consumidoras se ven infectadas por el narcisismo soberbio y el narcisismo llorica. Parte su autor de la distinción entre "sufrimiento" y "dolor", palabras que suelen usarse como sinónimas. 

El dolor supone una amenaza directa a nuestra integridad física, es un signo, un aviso natural, también suele incorporar una lección saludable, no repetimos por naturaleza las acciones que nos resultan dolorosas, por eso hay que empeñarse en fumar o tomar alcohol. Sin embargo, entiende José María por “sufrimiento” la potenciación emocional y/o cognitiva del dolor. Y resulta que muchas veces el sufrimiento no es otro que la incapacidad para hacer frente a las causas que producen el dolor. “Porque no hay entendimiento, hay sufrimiento”. El mismo miedo a dolor, muchas veces puramente imaginario o injustificado, es causa principalísima de sufrimiento.

martes, 10 de junio de 2014

Misterios Órficos

Orpheus. Franz von Stuck, 1891
La música está hecha de tiempo, como el hombre, como la palabra. Únicamente existe en el momento en que se la ejecuta, en ese instante en que se la interpreta y se la escucha, entonces vive la música o media entre los vivos y sirve para comunicar almas. Nos afecta en ese momento que nunca es el mismo, con su valor espiritual e inmediato.

El sentido de la música es esa genialidad abstracta que agrada al oído, que no puede ser dicha, que sólo puede ser representada mediante sonidos, mediante ritmos y significativos silencios, y que no necesita ni de la imagen ni del concepto, aunque los soporte a su lado.

Todo lo que hay en nosotros: la pasión, la emoción, el sentimiento; todo lo que contiene nuestra mente: el miedo, la ternura, el coraje, la melancolía, la piedad; el niño que hay en mí, la mujer que hay en mí... todos los modos de ser de mi espíritu reclaman por amiga lo que el pensamiento lógico no puede dar ni contener: esa tonalidad que el alma reconoce como propia y que la reflexión mata.

lunes, 9 de junio de 2014

JUEGOS DE LENGUAJE RELIGIOSO

JUEGOS DE LENGUAJE RELIGIOSO

Escrito por Ana Azanza

El libro de referencia se titula "Lecciones sobre la creencia religiosa". En él Wittgenstein nos sensibiliza "ante las sorpresas que nos da el lenguaje cada vez que abordamos un tema nuevo". Ocurre cuando nos introducimos en ética, en estética y también en religión.

martes, 3 de junio de 2014

EL TERCER WITTGENSTEIN

La filosofía religiosa de Wittgenstein

Escrito por Ana Azanza

Aunque Wittgenstein nunca escribió un libro que tenga que ver directamente con la “filosofía de la religión”, habló mucho de ella. El juego del lenguaje de la religión y la religión en sí misma eran cuestiones que le apasionaban.



Extraigo todo lo que voy a decir de la obra de Jean Greisch “Le buisson ardent et les lumières de la raison”, Tomo II, cerf 2002.

viernes, 30 de mayo de 2014

EJERCICIOS ESPIRITUALES CON FOUCAULT Y SENECA



En febrero de 1983 Foucault publicaba « “L’écriture de soi”, Corps ecrit, n. 5 : L’Autoportrait »
Hemos leído gracias a Luis Roca en el blog sobre los llamados ejercicios espirituales de Pierre Hadot y de Foucault.

Me quedaba la duda sobre el significado concreto de esos ejercicios ¿en qué consistía ejercitarse espiritualmente fuera de un contexto religioso promovido en especial por san Ignacio de Loyola? Gracias a estos dos autores citados descubro que la “gimnasia” espiritual es una práctica bastante antigua que encontramos en pensadores paleocristianos y también en filósofos paganos como Séneca.

jueves, 22 de mayo de 2014

LA FUNCIÓN COGNOSCITIVA DEL SUEÑO EN LA EDAD MODERNA

Ya nos hemos acostumbrado, por  influencia del psicoanálisis y las neurociencias, a ver los sueños como un reelaboración de los procesos mentales de nuestra vida diurna o como resultado de la actividad eléctrica del cerebro. Pero a lo largo de la historia, los seres humanos han dado al sueño un valor más elevado, como vía de comunicación directa con el más allá, como medio de anticipar el futuro y hasta como una expresiva metáfora de nuestra andadura por la vida. José Biedma centró su estupenda entrada Luz en las tinieblas. Historia y terapia onírica, en este mismo blog (http://esprituycuerpo.blogspot.com.es/2013/11/luz-en-las-tinieblas-historia-y-terapia.html),
 en el sueño en la antigüedad. Aquí nos vamos a ocupar de otra etapa en la historia cultural del sueño, la Edad Moderna, en ámbitos tales como el arte, la literatura y la filosofía, con especial referencia a su importante función cognoscitiva.
1. La vía artística


Con la plena confianza en las capacidades del ser humano, tan característica del humanismo renacentista, los pintores del s.XV afrontaron con entusiasmo el enorme reto artístico de representar el sueño. Era la ocasión perfecta para demostrar su destreza en captar la laxitud del cuerpo en el reposo absoluto. La Venus dormida de Giorgione (1507-1510) nos muestra desnuda a la bellísima diosa, sensual y armónicamente integrada en un paisaje que replica sus suaves curvas. Se trata de una obra revolucionaria, por su técnica y su temática, que inauguró una nueva etapa en la historia de la pintura y que sería imitada por Tiziano y por Velázquez en la Venus del espejo. Pero aún más difícil que reflejar las particularidades anatómicas del cuerpo dormido, los pintores renacentistas se atrevieron a plasmar el complejo contenido de los sueños, con sus símbolos y su narración de acontecimientos. Es evidente que ello no puede observarse ni copiarse de la realidad, por lo que resultaba imposible la mímesis. Para solucionar el problema recurrieron a argumentos conocidos, con referencias bíblicas, como El sueño de Jacob de José de Ribera; políticas, como  el enigmático Sueño de Felipe II de El Greco (1579); o mitológicas, como Venus dormida y Cupido de Paris Bordone o Eros y Psique, de J. Zucchi.