viernes, 6 de septiembre de 2013

El cuerpo según William Blake

Con respecto a 'espíritu y cuerpo' me viene a mente aquél verso de Blake que dice:

"that call'd Body is a portion of Soul discern'd by the five Senses" 
(en Matrimonio del Cielo y el Infierno). 

Es decir:  lo que llamamos cuerpo es la porción del alma que nos es accesible a través de los cinco sentidos. 

Me parece interesante la afirmación de Blake, que no era un científico sino un artista, y por lo tanto un intuitivo, porque pone en cuestión un prejuicio cultural: la idea de que el cuerpo es algo per se y el alma alguna otra cosa. 

Asumir esa dualidad, nos demos cuenta o no, condiciona nuestra manera de plantearnos cualquier tema en relación al cuerpo y el espíritu.  Entonces nos preguntamos cómo puede ser que siendo distintos estén tan íntimamente 'unidos'.  O bien negamos la existencia de alguno de los dos. Por ejemplo la del alma, cuando se intenta reducirla a no ser sino un epifenómeno de procesos bioquímicos cerebrales. O, al revés, se niega al cuerpo. Por ejemplo, cuando se lo reduce al rango de un objeto exterior que puede ser manipulado a gusto del 'alma'. 

Ejemplo de eso último es que las mujeres de hoy se operan los pechos sin tener motivos de salud y sólo para adaptarse a un patrón cultural de belleza femenina; o cuando las personas con la llamada 'disforia de género' mutilan quirúrgicamente su cuerpo para adaptarlo a su identidad psicológica. 

No digo que eso esté mal, ni bien, no hago un planteo moral, sólo digo que ahí se trata al cuerpo como un objeto exterior al que se puede modificar en función de las preferencias del 'alma'. Se lo trata del mismo modo, con la misma actitud, que se modifica la materia para que sirva a nuestros propósitos (como se corta madera para hacer una silla o una mesa).            

En cambio lo que dice  Blake es que lo que percibimos como cuerpo es el alma misma. Es el alma manifestándose en un registro sensible.  Puede extenderse la idea de 'cinco sentidos' hasta incluir cualquier método de registro que se base en datos sensibles, como una electrocardiograma, una resonancia magnética, etc. 

Desde el punto de vista de Blake  sólo por un proceso de abstracción concebimos el cuerpo como una realidad dada per se; como una realidad 'objetiva' separable del alma. Pero lo que percibimos, y vivenciamos, al percibir un cuerpo es al alma.  

A mí esa mirada me  resulta particularmente interesante en el caso del cuerpo humano. Pues el cuerpo humano es un cuerpo personal. Por eso parafraseando a Blake yo diría: lo que llamamos el cuerpo es siempre el cuerpo de alguien. 

Para tomar conciencia de eso basta con considerar que si un cuerpo no es el cuerpo de alguien, entonces, ya no es un cuerpo, es un cadáver. 

Pues, la vida no se retira del cuerpo humano como la electricidad se retira de un artefacto, sino que hay un elemento personal en la vida del cuerpo del hombre y es ese elemento personal el que falta en el cadáver.   

De ahí que el cuerpo sin 'alguien', el cadáver, es decir el cuerpo reducido a mera materialidad sensible, se disgrega, se descompone. ¿No hay ahí una indicación de que el soporte material sin el 'alguien'  es totalmente irrelevante, o es más bien nada?  

Por algo en ciertas escuelas budistas se enseña a los discípulos a meditar en la descomposición cadavérica. No se trata de necrofilia sino de una toma de conciencia de la insustancialidad de nuestro soporte material sensible. 

Por supuesto a todo esto se pueden plantear objeciones. Pero el verso de Blake tiene el mérito, a mi juicio, de que plantea el cuestión del cuerpo como desde fuera de los hábitos mentales de nuestra cultura. Una cultura heredera de la modernidad, y en la que todavía rige, sea explícita o implícitamente, la separación entre res cogitan y res extensa.   

Bueno, habría mucho más que considerar con respecto a esto. Pero sólo quise compartir estas ideas con Uds. para responder a la amable invitación de José Biedma.  Gracias. 

3 comentarios:

  1. ¿Cuerpo animado o alma encarnada? Puede q la alternativa no sea excluyente. Gracias por el verso, Max, y tu conspicua reflexión.

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  2. Estoy de acuerdo José. Puede que esos términos no sean excluyentes. En definitiva, las 'exclusiones', los dualismo irreductibles, los introducimos nosotros con nuestras categorizaciones. Por eso para pensar seriamente todo esto se requiere, a la vez, revisar y pensar la epistemología de la que, en cada caso se es tributario.

    Como sea, gracias a ti José. Muy interesante este espacio.

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  3. Blake era un adelantado del pensamiento divergente. Incluso ahora, cuando está tan desacreditado el dualismo alma-cuerpo, sigue mereciendo la pena salirse del eje y explorar enfoques alternativos. Gracias por la propuesta, Max, y bienvenido a Espíritu y Cuerpo.

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