(Este artículo revisa y corrige levemente el publicado bajo el título "Hacia una comprensión científica de la consciencia" (2002), recensión del libro Las sombras de la mente, de Roger Penrose, Crítica, Barcelona, 1996).
El futuro hunde sus raíces en una historia natural (antropología) y en una historia del espíritu (psicología). En este blog reflexionamos sobre los vínculos y los desencuentros entre esos dos polos, en dirección a una anhelada armonía que unifique felizmente lo que somos. No sólo aquello de que estamos hechos, sino aquello a lo que aspiramos soñando y obrando.
(Este artículo revisa y corrige levemente el publicado bajo el título "Hacia una comprensión científica de la consciencia" (2002), recensión del libro Las sombras de la mente, de Roger Penrose, Crítica, Barcelona, 1996).
Para Juanfra Cordero Poyatos
Ningún cuerpo puede sostenerse en la eternidad, pues sin duda esta infinitud o luz perpetua de lo eterno es la dimensión temporal –o, mejor dicho, intemporal– que corresponde al espíritu, porque ningún cuerpo puede desenvolverse vivo en lo eterno. Y sin embargo, no podemos negar que los humanos han tenido una cierta intuición de qué pueda ser lo sempiterno, y padecen el anhelo y la ambición de lo que pueda existir siempre.
PERNICIOSAS REDES SOCIALES
Selección del texto de Gonzalo Torné, “Amigos, público y
enemigos” incluido en el volumen
Plutarco “Sobre el inconveniente de tener muchos amigos” (2023)
Como nunca he estado no podía dar argumentos basados en la
experiencia. He visto muchas personas inteligentes, o que estimo como tales, “subirse
y bajarse” de este tren. Bien disgustados.
La parte positiva es evidente, gran rapidez en los contactos
y como solucionador de problemas pequeños, mensajes veloces, “recados” o “mandados”
realizados en un suspiro. Contacto con seres queridos físicamente muy alejados,
ya no es el ritual de hace 40 años, “llamamos por teléfono a nuestra hija que
está en otro país una vez al mes”. Años luz tecnológicos han pasado desde entonces.
Luis Roca Jusmet
El "caso Jünger" es muy interesante, ya que presenta un caso muy sugerente y paradójico de nuestra mitología moderna. Si entendemos el mito como un modelo ejemplar, entonces Ernst Jünger lo fue y lo es para muchas generaciones desde un espectro político-ideológico extraordinariamente amplio y contradictorio. No sólo para los extremos (que para algunos se tocan) sino también para el centro. El neofascismo se entusiasmó con Jünger (como pudimos comprobar en muchas de sus publicaciones, como la desaparecida "Punto y coma") pero también lo hizo un sector de intelectuales heterodoxos procedentes de la izquierda radical (como verificamos igualmente en antiguos números de revistas también desaparecidas como "Archipiélago" o "Ajoblanco"). Lo sorprendente es que también los grandes estadistas de la socialdemocracia europea, como François Mitterand o Felipe Gónzalez visitaron a Jünger en su mansión de la Selva Negra con la única intención de conocerle y conversar con él.
Escrito por Luis Roca Jusmet
La primera que
el poder no es una propiedad sino una relación.
La segunda que
el poder es más productivo que represivo.
La tercera que
el poder está en todas las relaciones y que solo es insoportable cuando no
genera una resistencia, es decir un contrapoder.
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