domingo, 6 de marzo de 2016

CONSCIENTE E INCONSCIENTE



La conciencia en el fundamento del pensamiento

El ser humano es capaz de pensamiento racional y consciente, eso dijo Aristóteles. Actualmente los psicólogos y neurocientíficos van más lejos y afirman que el inconsciente sería más importante que el pensamiento consciente. El filósofo de Stuttgart Philipp Hübl se ocupa de este tema en su libro "Der Untergrund des Denkens. Eine Philosophie des Unbewussten" 

Imagínese que forma parte de un experimento. Le dan una lista de cuatro coches con 12 respectivas características: consumo, velocidad máxima, precio, huella ecológica ….etc. Tiene que concentrarse en la lista y elegir el mejor coche. Le dicen que otras personas del experimento miraron rápidamente, dejaron la lista y tuvieron que decidirse enseguida por el mejor coche. ¿Quién le parece que va a escoger el mejor coche de forma más precisa?


Philip Hübl, universidad de Stuttgarg


El psicólogo holandés Ap Dijksterhuis lo tiene claro: No serán las personas que reflexionan conscientemente, sino las que tienen que decidir por intuición a toda velocidad. Dijksterhuis forma parte de un grupo influyente de investigadores que en los últimos tiempos  han profundizado en la imagen tradicional del espíritu humano. Su credo reza: el pensamiento consciente y lógico no debe ser sobrevalorado porque el pensamiento inconsciente e intuitivo es a menudo mucho más efectivo. Estos son los títulos de sus libros más exitosos: "Cómo el vientre ayuda a la cabeza a pensar" , "El inconsciente inteligente", son los libros que han hecho célebre a esta corriente de pensamiento. El filósofo Philipp Hübl quedó impresionado pero sólo al principio por estos experimentos.
"Cuando empecé a ocuparme de los experimentos sobre el inconsciente y los procesos automatizados que hay en nosotros, estaba un poco preocupado. Cuanto más leía, más pensaba que con la razón, el control y la autonomía no íbamos muy lejos, que éramos una pelota en manos de procesos automatizados. Pero cuando uno se ocupa un poco más de estos experimentos en los que supuestamente se demuestra que estamos dirigidos por fuerzas inconscientes, se comprueba que no son tan significativos como parece.“

A menudo se usa el inconsciente contra la conciencia

En su libro "El fondo del pensamiento. Una filosofía del inconsciente" Hübl presenta los resultados de su trabajo en un lenguaje comprensible para los no especialistas. Trata el experimento de los coches de Ap Dijksterhuis, según el cual el inconsciente tiene una capacidad mayor para recoger y procesar información. El inconsciente podría comparar y valorar mejor que el pensamiento consciente. El consciente se concentra demasiado estrechamente en una cosa y se obliga a buscar una característica que destaque sobre todas las demás. Philipp Hübl critica que esta diferencia en el experimento de Dijksterhuis no llega a buen puerto.
"Por ejemplo Dijksterhuis no ha diferenciado en su experimento o no ha dejado claro si las personas se basan en una jerarquía o en una ponderación, como si dijeran para mí es importante una característica determinada en un coche y por lo tanto busco esa característica y no me ocupo de las otras, o si valora todas las características por igual. Ha escogido el coche como si pudiese valorar las dos características. Por ello no ha demostrado su tesis de que el pensamiento inconsciente es más efectivo o mejor que el inconsciente."


Otros investigadores han introducido variaciones en el experimento de Dijksterhuis, de manera que esa diferencia puede influir verdaderamente en el resultado. Llegan a un resultado muy diferente.
"A saber, que cuando podemos identificar  que por decirlo así nos llevan a la clasificación correcta, valoramos correctamente de tal manera que podemos tomar la mejor decisión que se adapta mejor a nuestros intereses.”
Curiosamente estos estudios críticos no han alcanzado hasta ahora la popularidad de la teoría del pensamiento inconsciente de Dijksterhuis. Philipp Hübl les da el lugar que se merecen en su libro. Examina otros muchos experimentos con detenimiento y saca conclusiones críticas. Con frecuencia el inconsciente es utilizado demasiado rápido contra el consciente y además se utiliza un concepto vago e inconcreto de inconsciente.
"El concepto de inconsciente se suele ver como un concepto contrario al consciente o al menos se presenta como lo contrario de la conducta humana ideal que llevamos a cabo de manera controlada, racional y dándonos perfectamente cuenta de lo que hacemos. De ahí que se acaba entendiendo por inconsciente una especie de “concepto reunión” de lo que de alguna forma es automático, que queda fuera de nuestro saber y de nuestro control. Por eso lo que se encierra en la palabra inconsciente es un enorme refrito mal digerido.“
Un enorme refrito que Philipp Hübl quisiera disolver con su trabajo filosófico diferenciando el concepto de inconsciente. Según el no existe  "el inconsciente", sino muchos fenómenos inconscientes con diferentes significados y funciones. Esas ideas son consideradas con demasiada precipitación por eso Hubl intenta establecer los conceptos de manera sistemática. Para empezar la palabra "inconsciente" sólo tiene sentido si nos referimos  a algo mental o psíquico. El criterio es que lo descrito se pueda referir a procesos conscientes.

Una acertada defensa de un tratamiento consciente del inconsciente

"Por ejemplo: emociones conscientes e inconsciente. Cuando veo un perro ante mí que ladra tengo un miedo consciente, lo he visto conscientemente. Pero puede ocurrir que alguien me enseñe una foto de un animal amenazador hacia el que tengo una reacción típica de miedo de la que en ese momento no me doy cuenta, no soy consciente de que estoy pasando miedo inconscientemente. Se puede decir que es un miedo inconsciente, porque se parece mucho corporalmente y por el modo de reaccionar al miedo consciente.  Todos los demás procesos en los que no se puede hallar una estructura similar, preferiría decir que son procesos no conscientes”. Si se les llamara inconscientes tendríamos que decir que todo lo que pasa en nuestro cuerpo, la división de las células, la digestión son procesos inconscientes. El concepto de inconsciente se haría así demasiado grande.“


La idea de Hübl sobre la similitud entre los fenómenos inconscientes y conscientes, tiene consecuencias importantes. Lo consciente y lo inconsciente no son dos regiones que se oponen, sino cualidades diferentes del mismo espíritu. Sus relaciones mutuas son muy complejas y sus fronteras no se pueden establecer siempre con claridad. Hübl se refiere a los conocimientos de las ciencias empíricas para aclararlo. Por ejemplo a los estímulos de la percepción.



"Cuando un estímulo perceptivo visual llega a nuestra retina, hay varios pasos hasta que podemos verlo, se pasa de lo inconsciente a lo consciente. Al principio es procesado de modo inconsciente y puede tener efectos, por ejemplo por una conducta que da prioridad a ese efecto visual”


También pueden dar prioridad a estímulos inconscientes las personas a las que se ha enseñado caras alegres tan rápido que no las han percibido conscientemente. Sin embargo esas personas beben un poco más de Coca Cola que otras personas que no ha visto las caras. Sin embargo ese efecto es muy pequeño. Los investigadores del cerebro pueden mostrar que esos estímulos se destruyen rápido en el cerebro y no pueden desplegarse. Otros estímulos inconscientes que van unidos a nuestros sentimientos negativos y a nuestros conflictos internos, tienen efectos más duraderos. Los hemos rechazado durante mucho tiempo porque por ejemplo nos recuerdan una escena vergonzosa. Los contenidos del pensamiento están separados de su relación con el yo de tal forma que necesitamos la ayuda de otra persona o de un terapeuta para volverlos a traer a la conciencia.


"Y si ese estímulo es asumido por la conciencia, tiene la categoría de vivencia, al menos una vez y me proporciona detalles de calidad sobre el mundo. Cuando percibo el mundo conscientemente, puedo reconocer muchos pequeños detalles."


Lo que lleva a que si no se recuerdan automáticamente de modo consciente todos los detalles de una escena, pero quedan en un estado semiconsciente o anterior a la conciencia. Para traerlos a la conciencia hace falta atención, que nos permite capturar conceptualmente lo percibido y guardarlo como información consciente.


Philipp Hübl muestra con su análisis la riqueza de aspectos del inconsciente y cómo actúa sutilmente con os fenómenos conscientes. Su libro es un conseguido alegato de que no se debe ni subestimar ni sobreestimar el inconsciente, sino que merece un tratamiento más consciente y diferenciado que el que ha recibido hasta ahora.

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